La justicia irracional
Carlos Ayala Montero
Abogado
El 5 de diciembre, una centena de panameños detuvieron compras navideñas por una horas para dedicarle atención al llamado “caso de los 5” en un Foro académico en que disertaron juristas y humanistas nacionales como Silvio y Ramiro Guerra Morales, Benedicto De León; José Dídimo Escobar; Vicente Archibold Blake; Jerry Wilson Navarro; Julio E. Berríos; Roko Setka Sagel; Carlos Méndez y Roberto Bruneau acerca del enjuiciamiento y condena de 5 cubanos en Miami desde 1998, acusados por el Gobierno de USA de espionaje y conspiración para asesinar, entre otros.
El Foro denunció que se violaron garantías de los detenidos en el orden penal, procesal, constitucional, derechos humanos y aún derechos de prisioneros y sus familiares, al incurrirse en situaciones tan inaceptables como confinamiento por 17 meses sin derecho a fianza; aislamiento por 33 meses sin contacto con familiares o abogados, un jurado parcializado; obstrucción del trabajo de la defensa legal; apelación sin precedentes después de haberse anulado el juicio; negación de revisar el caso por parte de la Corte Suprema de USA; manipulación y condena sin pruebas.
Otras violaciones han consistido en dictar condenas más graves que las impuestas en otros casos como los complotados para derrumbar las torres gemelas de Washington; condenarlos a cadenas perpetuas mientras que Manuel Posada Carriles se pasea por Miami confesando ser asesino y terrorista. También el hostigamiento a los familiares de los prisioneros, que solo pueden verlos una vez al año y dos de ellos no han recibido visitas de sus esposas durante 11 años por prohibición de autoridades migratorias estadounidenses.
El Grupo de Trabajo sobre detenciones arbitrarias de ONU y más de 900 parlamentarios del mundo, incluidos 110 miembros del parlamento británico se pronunciaron denunciado la patraña descrita. Más de seis mil intelectuales de todo el mundo, incluidos 9 premios Nobel (Wole Soyinka; Nadine Gordimer; Desmond Tute; Rigoberta Menchu; Adolfo Pérez Esquivel; José Sramago; Harold Pinter; Zhores Alfiorov y Gûnter Grass), pidieron a USA la libertad de estos jóvenes, sin resultados.
La Justicia norteamericana ha demostrado sus debilidades, incoherencias; parcialidad ideológica y prejuicios al contradecirse paso a paso pues se ha declarado nulo el proceso e invalidado esa decisión; se ha condenado a cadena perpetua y cambiado luego la sentencia a algunos de ellos; se han reconocido errores y manipulaciones por parte de los jueces, haciendo de este un escandaloso caso.
Gerado Hernández; Nordelo Labañino; Antonio Guerrero; Fernando González y René González han sido víctimas al igual que Nelson Mandela, de la persecución implacable de un sistema que los ha condenado por su forma de pensar, arguyendo actuaciones falsas y utilizando el sistema jurídico para causar daño y no para asegurar la convivencia pacífica. Por eso, es importante denunciar la injusticia de la justicia, porque guardar silencio es sumarse a la ignominia.